sábado, 8 de junio de 2013

La episteme como conocimiento de las causas

Detalle de "La escuela de Atenas" de Rafael Sanzio. 



La metafísica es un libro fundamental para la historia de la cultura occidental porque resulta la primer análisis integral de los diferentes grados del saber.

Todos los hombres tienen naturalmente el deseo de saber. El placer que nos causa las percepciones de nuestros sentidos es una prueba de esta verdad. Nos agradan por sí mismas, independientemente de su utilidad, sobre todo las de la vista.  En efecto, no sólo cuando tenemos intención de obrar, sino hasta cuando ningún objeto práctico nos proponemos, preferimos, por decirlo así, el conocimiento visible a todos los demás conocimientos que nos dan los demás sentidos. Y la razón es que la vista, mejor que los otros sentidos, nos da a conocer los objetos, y nos descubre entre ellos gran número de diferencias.

Los animales reciben de la naturaleza la facultad de conocer por los sentidos. Pero este conocimiento en unos no produce la memoria; al paso que en otros la produce. Y así los primeros son simplemente inteligentes; y los otros son más capaces de aprender que los que no tienen la facultad de acordarse. La inteligencia, sin la capacidad de aprender, es patrimonio de los que no tienen la facultad de percibir los sonidos, por ejemplo, la abeja y los demás animales que puedan hallarse en el mismo caso. La capacidad de aprender se encuentra en todos aquellos que reúnen a la memoria el sentido del oído. Mientras que los demás animales viven reducidos a las impresiones sensibles o a los recuerdos, y apenas se elevan a la experiencia, el género humano tiene, para conducirse, el arte y el razonamiento.

En los hombres la experiencia proviene de la memoria. En efecto, muchos recuerdos de una misma cosa constituyen una experiencia. Pero la experiencia, al parecer, se asimila casi a la ciencia y al arte. Por la experiencia progresan la ciencia y el arte en el hombre. La experiencia, dice Polus, y con razón, ha creado el arte, la inexperiencia marcha a la ventura. El arte comienza, cuando de un gran número de nociones suministradas por la experiencia, se forma una sola concepción general que se aplica a todos los casos semejantes. Saber que tal remedio ha curado a Calias atacado de tal enfermedad, que ha producido el mismo efecto en Sócrates y en muchos otros tomados individualmente, constituye la experiencia; pero saber que tal remedio ha curado toda clase de enfermos atacados de cierta enfermedad, los flemáticos, por ejemplo, los biliosos o los calenturientos, es arte. En la práctica la experiencia no parece diferir del arte, y se observa que hasta los mismos que sólo tienen experiencia consiguen mejor su objeto que los que poseen la teoría sin la experiencia. Esto consiste en que la experiencia es el conocimiento de las cosas particulares, y el arte, por lo contrario, el de lo general. Ahora bien, todos los actos, todos los hechos se dan en lo particular. Porque no es al hombre al que cura el médico, sino accidentalmente, y sí a Calias o Sócrates o a cualquier otro individuo que resulte pertenecer al género humano. Luego si alguno posee la teoría sin la experiencia, y conociendo lo general ignora lo particular en el contenido, errará muchas veces en el tratamiento de la enfermedad. En efecto, lo que se trata de curar es al individuo. Sin embargo, el conocimiento y la inteligencia, según la opinión común, son más bien patrimonio del arte que de la experiencia, y los hombres de arte pasan por ser más sabios que los hombres de experiencia, porque la sabiduría está en todos los hombres en razón de su saber. El motivo de esto es que los unos conocen la causa y los otros la ignoran.

En efecto, los hombres de experiencia saben bien que tal cosa existe, pero no saben porqué existe; los hombres de arte, por lo contrario, conocen el porqué y la causa. Y así afirmamos verdaderamente que los directores de obras, cualquiera que sea el trabajo de que se trate, tienen más derecho a nuestro respeto que los simples operarios; tienen más conocimiento y son más sabios, porque saben las causas de lo  que se hace; mientras que los operarios se parecen a esos seres inanimados que obran, pero sin conciencia de su acción, como el fuego, por ejemplo, que quema sin saberlo. En los seres inanimados una naturaleza particular es la que produce cada una de estas acciones; en los operarios es el hábito. La superioridad de los jefes sobre los operarios no se debe a su habilidad práctica, sino al hecho de poseer la teoría y conocer las causas. Añádase a esto que el carácter principal de la ciencia consiste en poder ser transmitida por la enseñanza. Y así, según la opinión común, el arte, más que la experiencia, es ciencia; porque los hombres de arte pueden enseñar, y los hombres de experiencia no. Por otra parte, ninguna de las acciones sensibles constituye a nuestros ojos el verdadero saber, bien que sean el fundamento del conocimiento de las cosas particulares; pero no nos dicen el porqué de nada; por ejemplo, no nos hacen ver por qué el fuego es caliente, sino sólo que es caliente. No sin razón el primero que inventó un arte cualquiera, por encima de las nociones vulgares de los sentidos, fue admirado por los hombres, no sólo a causa de la utilidad de sus descubrimientos, sino a causa de su ciencia, y porque era superior a los demás. Las artes se multiplicaron, aplicándose las unas a las necesidades, las otras a los placeres de la vida, pero siempre los inventores de que se trata fueron mirados como superiores a los de todas las demás, porque su ciencia no tenía la utilidad por fin. Todas las artes de que hablamos estaban inventadas cuando se descubrieron estas ciencias que no se aplican ni a los placeres ni a las necesidades de la vida. Nacieron primero en aquellos puntos donde los hombres gozaban de reposo. Las matemáticas fueron inventadas en Egipto, porque en este país se dejaba un gran solaz a la casta de los sacerdotes.

Hemos asentado en la Moral la diferencia que hay entre el arte, la ciencia y los demás conocimientos. Todo lo que sobre este punto nos proponemos decir ahora, es que la ciencia que se llama Filosofía es, según la idea que generalmente se tiene de ella, el estudio de las primeras causas y de los principios.

Por consiguiente, como acabamos de decir, el hombre de experiencia parece ser más sabio que el que sólo tiene conocimientos sensibles, cualesquiera que ellos sean: el hombre de arte lo es más que el hombre de experiencia; el operario es sobrepujado por el director del trabajo, y la especulación es superior a la práctica. Es, por tanto, evidente que la Filosofía es una ciencia que se ocupa de ciertas causas y de ciertos principios.

Puesto que esta ciencia es el objeto de nuestras indagaciones, examinemos de qué causas y de qué principios se ocupa la filosofía como ciencia; cuestión que se aclarará
mucho mejor si se examinan las diversas ideas que nos formamos del filósofo. Por de
pronto, concebimos al filósofo principalmente como conocedor del conjunto de las cosas, en cuanto es posible, pero sin tener la ciencia de cada una de ellas en particular.
En seguida, el que puede llegar al conocimiento de las cosas arduas, aquellas a las que no se llega sino venciendo graves dificultades, ¿no le llamaremos filósofo? En efecto, conocer por los sentidos es una facultad común a todos, y un conocimiento que se adquiere sin esfuerzos no tiene nada de filosófico. Por último, el que tiene las nociones más rigurosas de las causas, y que mejor enseña estas nociones, es más filósofo que todos los demás en todas las ciencias; aquella que se busca por sí misma, sólo por el ansia de saber, es más filosófica que la que se estudia por sus resultados; así como la que domina a las demás es más filosófica que la que está subordinada a cualquiera otra. No, el filósofo no debe recibir leyes, y sí darlas; ni es preciso que obedezca a otro, sino que debe obedecerle el que sea menos filósofo. Tales son, en suma, los modos que tenemos de concebir la filosofía y los filósofos.
 
Ahora bien; el filósofo, que posee perfectamente la ciencia de lo general, tiene por necesidad la ciencia de todas las cosas, porque un hombre de tales circunstancias sabe en cierta manera todo lo que se encuentra comprendido bajo lo general. Pero puede decirse también que es muy difícil al hombre llegar a los conocimientos más generales; como que las cosas que son objeto de ellos están mucho más lejos del alcance de los sentidos.
Entre todas las ciencias, son las más rigurosas las que son más ciencias de principios; las que recaen sobre un pequeño número de principios son más rigurosas que aquellas cuyo objeto es múltiple; la aritmética, por ejemplo, es más rigurosa que la geometría. La ciencia que estudia las causas es la que puede enseñar mejor, porque los que explican las causas de cada cosa son los que verdaderamente enseñan. Por último, conocer y saber con el solo objeto de saber y conocer, tal es por excelencia el carácter de la ciencia de lo más científico que existe. El que quiera estudiar una ciencia por sí misma, escogerá entre todas la que sea más ciencia, puesto que esta ciencia es la ciencia de lo que hay de más científico. Lo más científico que existe lo constituyen los principios y las causas. Por su medio conocemos las demás cosas, y no conocemos aquéllos por las demás cosas. Porque la ciencia soberana, la ciencia superior a toda ciencia subordinada, es aquella que conoce el porqué debe hacerse cada cosa. Y este porqué es el bien de cada ser, que tomado en general, es lo mejor en todo el conjunto de los seres.
De todo lo que acabamos de decir sobre la ciencia misma, resulta la definición de la filosofía que buscamos. Es imprescindible que sea la ciencia teórica de los primeros principios y de las primeras causas, porque una de las causas es el bien, la razón final. Y que no es una ciencia práctica lo prueba el ejemplo de los primeros que han filosofado. Lo que en un principio movió a los hombres a hacer las primeras indagaciones filosóficas fue, como lo es hoy, la admiración. Entre los objetos que admiraban y de que no podían darse razón, se aplicaron primero a los que estaban a su alcance; después, avanzando paso a paso, quisieron explicar los más grandes fenómenos; por ejemplo, las diversas fases de la Luna, el curso del Sol y de los astros y, por último, la formación del Universo. Ir en busca de una explicación y admirarse, es reconocer que se ignora. Y así, puede decirse que el amigo de la ciencia lo es en cierta manera de los mitos, porque el asunto de los mitos es lo maravilloso. Por consiguiente, si los primeros filósofos filosofaron para librarse de la ignorancia, es evidente que se consagraron a la ciencia para saber, y no por miras de utilidad. El hecho mismo lo prueba, puesto que casi todas las artes que tienen relación con las necesidades, con el bienestar y con los placeres de la vida, eran ya conocidas cuando se comenzaron las indagaciones y las explicaciones de este género. Es, por tanto, evidente que ningún interés extraño nos mueve a hacer el estudio de la filosofía.

Así como llamamos hombre libre al que se pertenece a sí mismo y no tiene dueño, en igual forma esta ciencia es la única entre todas las ciencias que puede llevar el nombre de libre. Sólo ella efectivamente depende de sí misma. Y así con razón debe mirarse como cosa sobrehumana la posesión de esta ciencia. Porque la naturaleza del hombre es esclava en tantos respectos, que sólo Dios, hablando como Simónides, debería disfrutar de este precioso privilegio. Sin embargo, es indigno del hombre no ir en busca de una ciencia a que puede aspirar. Si los poetas tienen razón diciendo que la divinidad es capaz de envidia, con ocasión de la filosofía podría aparecer principalmente esta envidia, y todos los que se elevan por el pensamiento deberían ser desgraciados. Pero no es posible que la divinidad sea envidiosa, y los poetas, como dice el proverbio, mienten muchas veces.
Por último, no hay ciencia más digna de estimación que ésta, porque debe estimarse más la más divina, y ésta lo es en un doble concepto. En efecto, una ciencia que es principalmente patrimonio de Dios, y que trata de las cosas divinas, es divina entre todas las ciencias. Pues bien, sólo la filosofía tiene este doble carácter. Dios pasa por ser la causa y el principio de todas las cosas, y Dios sólo, o principalmente al menos, puede poseer una ciencia semejante. Todas las demás ciencias tienen, es cierto, más relación con nuestras necesidades que la filosofía, pero ninguna la supera.

El fin que nos proponemos en nuestra empresa debe ser una admiración contraria, si puedo decirlo así, a la que provocan las primeras indagaciones en toda ciencia. En efecto, las ciencias, como ya hemos observado, tienen siempre su origen en la admiración o asombro que inspira el estado de las cosas; como, por ejemplo, por lo que hace a las maravillas que de suyo se presentan a nuestros ojos, el asombro que inspiran las revoluciones del Sol o lo inconmensurable de la relación del diámetro con la circunferencia a los que no han examinado aún la causa. Es cosa que sorprende a todos que una cantidad no pueda ser medida ni aun por una medida pequeñísima. Pues bien, nosotros necesitamos participar de una admiración contraria: lo mejor está al fin, como dice el proverbio. A este mejor, en los objetos de que se trata, se llega por el conocimiento, porque nada causaría más asombro a un geómetra que el ver que la relación del diámetro con la circunferencia se hacía conmensurable. 
Ya hemos dicho cuál es la naturaleza de la ciencia que investigamos, el fin de nuestro
estudio y de este tratado.
Te invito a hacer un mapa conceptual sintetizando los principales conceptos de este texto. Para hacerlo propongo un servicio gratuito online. Se llama spiderscribe. Les hice un tutorial para guiarlos. VER TUTORIAL El mapa conceptual debe sintetizar el fragmento leído e incluir texto e imágenes. Luego agregar el link en los comentarios para compartir con los compañeros del Trayecto.

39 comentarios:

  1. El fragmento da cuenta de la distinción que existe entre la experiencia (el conocimiento a través de los sentidos) y el arte y la ciencia (el conocimiento que se adquiere con esfuerzos y por ansias de saber las causas de los fenómenos).
    Los conocimientos provenientes de la ciencia poseen un nivel jerarquico superior ya que los mismos, además de poder ser transmitidos y enseñados, presentan un fundamento teórico que le dan sustento.
    Dentro de este rango, la filosofía se presenta como la ciencia que pretende conocer por el simple hecho de saber; de la admiración de los hechos surge la necesidad de conocer a los mismos. Aquí no existe una racionalidad práctica y utilitaria que guie el proceso de aprender sino simplemente el disfrute del proceso en sí, que es valioso por si mismo (no por los resultados que traería aparejado el conocimiento).

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  2. Este mapa conceptual va dirigido a las "viejas" del trayecto y en defensa de la teoría de las inteligencias múltiples.
    Kisses a ellas.

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    1. http://www.spiderscribe.net/app/?1825a0a7124c212b2b8df30cf1a5833b

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    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Por intermedio del presente intento hacer extensivo el comentario de Claudia Romina, te particular sin embargo de la distinción del conocimiento construido sobre la base de la experiencia y/u el conocimiento científico, la filosofía no se reduce al estudio de las diversas concepciones y doctrinas estructuradas en torno a los diversos problemas inherentes a esta materia. El estudio de la filosofía determina, por encima de todo ello, adoptar una actitud intelectualmente inquieta ante la cantidad de cuestiones y circunstancias que dicha vida cotidiana plantea, y en valerse de conocimientos cotidianos adquiridos en lo que podemos llamar nuestro proceso educacional y desde allí colocarse en una mejor situación y/o condición de afrontar u entender los problemas cotidianos de nuestra vida.-

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  4. Del contenido del texto y de lo expuesto en los comentarios por los compañeros llama poderosamente la atención una concepción para mi novedosa, que en el filósofo la admiración o el asombro son dos reacciones que lo lleva a conocer, es un sujeto pasivo. En cuanto yo supondría que es la curiosidad la que motorizaría alcanzar el conocimiento de los primeros principios y de las primeras causas.

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    1. Comparto con aldo, la curiosidad, la intriga, el asombro son los motores para que la pasión por conocer lo que no conocemos aparezca en cada uno. El hombre en su historia ha producido ciencia a través de su curiosidad

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    2. comparto con mis compañeros cuando hacen referencia a la curiosidad y a la intriga como motores para la investigación, y así el hombre poder a llegar a conocer su propia historia, su arte, su experiencia!!

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    3. EL ASOMBRO, LA ADMIRACION, en el contexto son sinonimos de "curiosidad". De hecho el texto habla de "aquello que no se podia explicar". Esto representa ni mas ni menos que laCURIOSIDAD, el interes, la dmiracion y la busqueda de una explicacion u origen a las cosas. La filosofia encuentra su genesis en la admiracion, en la curiosidad, EN LAS BUENAS PREGUNTAS

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  5. Haciendo alusión al comentario de Aldo sobre la curiosidad como motor para alcanzar el conocimiento de las primeras causas y sobre la existencia de un sujeto pasivo que se moviliza a partir de la curiosidad, considero que el proceso que continua a esta admiración de los hechos es un proceso de aprendizaje que involucra activamente al filosofo en una construcción que le es propia, no siendo una mera reproducción o copia de la realidad.
    Por otro lado, si bien considero que el proceso de aprendizaje trae aparejado un disfrute que es valioso en sí mismo, independientemente de los resultados que genera, está bueno lo aportado por Paco Galarza en cuanto a la posibilidad de aplicar estos conocimientos adquiridos a cuestiones prácticas y cotidianas para afrontarlas con mayores éxitos.
    Es decir, considerar al aprendizaje como un fin en si mismo para disfrutar el proceso intensamente pero también como medio que puede contribuir a mejorar situaciones de nuestra vida cotidiana.

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    1. Destaco la reinterpretación de los comentarios de nuestros compañeros que realiza aquí Claudia, el aprendizaje como un fin y como un medio para mejorar. El aprendizaje siempre trae aparejado un crecimiento que puede ser evolutivo o involutivo, debemos lograr que el aprendizaje siempre favorezca la evolución y mejora de nuestro ser.

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  6. http://www.spiderscribe.net/app/?fdfc6c66bfb0dcc67d1680aedc4f2001

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  7. Luego de haber realizado el mapa conceptual a través de la plataforma requerida, he leído los comentarios de mis compañeros y coincido en la mayoría con ellos, al acceder al conocimiento a través de la experiencia, esa experiencia y ese saber nuevo nos llena de goce y nos lleva a seguir adelante buscando conocer, comprender y analizar aquello que ignoramos.

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  8. La síntesis que realiza Romina sobre los comentarios de Paco y Aldo mas su aporte casi que no deja nada para agregar. Aporto simplemente desde la idea de la división del trabajo, en el sentido del aporte a la sociedad del conocimiento, algunos investigan y otros aplican sus resultados. No es necesario que todo sepamos por que determinada vacuna previene una enfermedad. El interés en el conocer está en nuestra propia naturaleza, a veces hay despertar la posición crítica para indagar y construir el conocimiento y es aquí donde debe estar el trabajo docente, a veces es más importante transmitir hasta que se incorpore una posición crítica que un contenido conceptual

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    1. Comparto tu concepto Juan Martín, acerca de la posición crítica, creo que ello estaba presente en la naturaleza de los griegos y en cada ser humano.- Lo hemos observado en las relaciones maestros-discípulos y advertimos la importancia de ello, cuando el discípulo supera al maestro.- De tal manera cobra relevancia la enseñanza con miras a fomentar un espíritu crítico a la par de la mera transmisión de conocimientos por repetición de los mismos.-

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  9. MELISA BOLATTI
    http://www.spiderscribe.net/app/?23625bce4a1b24dac7a966113ec6d54a

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  10. Existe una desigualdad entre la experiencia ,que es el conocimiento por medio de los sentidos, y el arte y la ciencia ,es el conocimiento que se construye por voluntad y por curiosidad de saber cuáles son las causas de ciertos fenómenos
    Cuando el conocimiento procede desde las ciencias poseen un nivel superior porque presentan un fundamento teórico que le dan sustento, y así son transmitidos y enseñados La filosofía se muestra como la ciencia que busca el conocimiento por el solo hecho de saber; todo surge de la admiración hacia algo y de ahí la necesidad de conocer, sin una secuencia practica u ordenada sino sólo por el placer de llegar al conocimiento.Como la mayoría de mis compañeros coincido en que el hombre siempre siente curiosidad ante lo desconocido y es lo que lo lleva a interrogar, a descubrir, a conocer

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  11. La experiencia está regida por los sentidos, por percepciones y ésta no puede ser transmitida. La ciencia en cambio tiene su origen en la admiración y la curiosidad, que van generando conocimientos a lo largo del camino para llegar al final de éste sabiendo el por qué y para qué de las cosas, dándole superioridad frente a la experiencia.
    Esta superioridad permite también que todos estos conocimientos puedan ser enseñados y transmitidos,
    La filosofía es una ciencia que se preocupa por develar las causas de las cosas. El origen de esto es la curiosidad y la admiración, la necesidad de conocer por el mero hecho de hacerlo y no por los resultados.
    El querer conocer, el admirarse de algo, el buscar una explicación, implica que de eso (cosa, tema,etc) somos ignorantes. El punto de partida es la ignorancia y la admiración. “No sé nada de esto pero quiero saber”.
    Creo que esta curiosidad, esta admiración y esta ignorancia, sumado a el deseo innato de los hombres de querer saber, es lo que permite el desarrollo y la evolución de la especie humana.

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  12. "Es decir, considerar al aprendizaje como un fin en si mismo para disfrutar el proceso intensamente pero también como medio que puede contribuir a mejorar situaciones de nuestra vida cotidiana."Creo que estas palabras de Claudia resumen las opiniones de todos, incluídas las mías.

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  13. El texto destaca lo que los sentidos significan para nuestra vida, principalmente el de la vista. Porque nos permite conocer los objetos y confiar en ellos. Relacionando este sentido con la memoria, lo que nos permite aprender y retener lo significativo para nosotros. Esto nos permite adquirir experiencia e ir aprendiendo de nuestros errores. Esto es lo que generará en nosotros buenos recuerdos de las actividades o actitudes que llevamos a cabo.
    Destaca la diferencia entre hombres pensantes, como los sabios que indagan sobre el por qué de las cosas y los hombres operarios que siguen un mecanismo y son, para el texto, inanimados. Pero debemos destacar también que seguramente los primeros tuvieron estímulos para hacer lo que hacen, a diferencia de los segundos que seguramente su realidad ha sido otra. Creo que no es justo lo que plantea.
    La filosofía indaga el por qué de las causas. Creo que es más filosófico aquel que se interesa y averigua por propia curiosidad, sin considerarse Sabio pero si considerarse admirador de las causas e ignorante.

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  14. Destaco los mapas conceptuales que han podido realizar mis compañeros. Muy sintético y entendible el de Tania.

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  15. Se construye conocimiento desde la experiencia y la ciencia. La diferencia es que la experiencia esta mediada por los sentidos y muchas veces el origen de los fenómenos o cosas esta sustentado por el pensamiento mágico religioso, el conocimiento científico siempre busca causalidad (¿que sucedió primero?).En la mayoría de las ciencias lo que estudia es por sus resultados en cambio la filosofía no. La filosofía es la madre de las ciencias, por que es aquella que busca por si misma solo por el ansia de saber y esto la hace la mas científica. Tal vez sea por eso que no todos podemos ser filósofos, tal vez la curiosidad, el amor al aprendizaje y conocimiento no este presente en todos o tal vez si, pero no en la magnitud que se presenta en los filósofos. Veremos si practicando el "filosofar" llegamos a una conclusión acertada.

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  16. Comparto con Claudia Romina que considerar al aprendizaje como un fin en si mismo para disfrutar el proceso intensamente como docente debo decir que en las escuelas en muy pocos casos enseñamos este amor al aprendizaje, muchas veces los resultados que se esperan no son la curiosidad del alumno de hecho eso casi que no se evalua solo se piden contenidos dados.

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    1. Susy: tenes razón cuando decís que en muy pocos casos enseñamos este amor al aprendizaje. Pero también pasa que los alumnos no le encuentran utilidad a algunas materias o contenido y preguntan ¿para que me sirve saber eso? y esta en nosotros como docentes despertarles ese amor por el saber. También sucede que si llegan a tener sospecha que algún contenido no sera evaluado, y lo confirman preguntándole al docente, la curiosidad inicial que pudieron tener por algún tema, en la mayoría de los casos pasa a ser un total desinteres

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  17. Episteme se presenta como una necesidad de saber las causas y los principios de las cosas, a partir de la admiración, la curiosidad y la indagación en torno a éstos disparadores.-
    Creo que la mayoría de los autores estudiosos de los Griegos, poseen y han poseído un común denominador partir de la concepción de excelencia a la cual apeló la propia Grecia.- En tal sentido la ciencia en su naturaleza, apunta a la excelencia investigando hasta el fondo ese por qué.-
    Y la filosofía es la ciencia por excelencia poseedora o depositaria de la sabiduría justamente por su afán, por su incesante búsqueda de las causas.-

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  18. MELISA BOLATTI-
    Adhiero a la opinión de Aldo, es la curiosidad el motor de la ciencia. No debemos dejar de sorprendernos, intrigarnos, asombrarnos con lo nuevo y lo desconocido.
    Es esta la única forma de poder despertar pasión por lo nunca visto.


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    1. Totalmente de acuerdo con Aldo y Meli. La Filosofía debe llevarnos al conocimiento de la causa de las cosas, de manera tal que al conocerlas dejen de asombrarnos...

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  19. Mas allá que el texto hace una distinción entre experiencia, arte y ciencia, y refiere a la relación del hombre con cada una de ellas, no puedo dejar de pensar y hacer mi análisis, que en algunos momentos del texto creo estar interpretándolo de una forma, y después no tanto, las tres van de la mano, sin experimentar el hombre no llega a su arte, y cuando lo encuentra lo puede transformar en disciplina, en ciencia, para que todos la conozcamos y podamos implementar su utilidad... a ese proceso tal vez se lo pueda llamar inteligencia!!

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  20. Aquí hacemos referencia a la frase de Aristóteles: “El hombre desea por naturaleza saber” y, a partir de aquí, empezamos a indagar en qué consiste el saber, la sabiduría. La cual comienza con la aplicación de nuestros sentidos, especialmente, por la vista siendo mas capaces para aprender y de la memoria,
    A través de los sentidos externos somos capaces de percibir muchas más cosas que de los sentidos internos, puesto que toda la información que nos llega a la memoria nos debe entrar por los sentidos externos, que son los que perciben la realidad tal y como es.
    Eso es debido a que somos el único “animal” capaz de usar el razonamiento.

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  21. Rescato una de las frases del texto que se puede aplicar al ámbito de la educación:

    “La ciencia que estudia las causas es la que puede enseñar mejor, porque los que explican las causas de cada cosa son los que verdaderamente enseñan”.
    Para enseñar un tema es necesario comprenderlo primeramente desde la causas así podemos ser versátil y explicar un mismo tema de diferentes formas según el interés y comprensión de cada alumno.

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  22. Me gustaría desarrollar mi comentario deteniéndome en algunas frases del texto que se refiere al aprendizaje y a la docencia y vincularlas con nuestra actividad de formación:

    “Todos los hombres tienen naturalmente el deseo de saber. El placer que nos causa las percepciones de nuestros sentidos es una prueba de esta verdad.

    Naturalmente como hombres que somos deseamos el saber, por lo que debemos ubicarnos en una posición receptiva en cuanto al conocimiento de lo desconocido, como comentaron algunos de mis compañeros, el motor para acceder al conocimiento suele ser la curiosidad y la intriga, además de la admiración. Cuando aprendemos algo, cuando nos apropiamos de algún conocimientos nos sentimos placenteros, pero para lograr esta apropiación, debemos pasar por un malestar propio del desconocimiento, el ¿Cómo?, Por que? ¿Para que? suelen ser los interrogantes más comunes en este estadío. Considero que como futuros docentes debemos lograr transmitir a nuestros alumnos, esa curiosidad, esa motivación por conocer lo desconocido, que muchas veces los alumnos no perciben o la pierden y quedan estancados en ese estadío de malestar que no les permite logar llegar a lo placentero de la aprensión del conocimiento.

    “....el carácter principal de la ciencia consiste en poder ser transmitida por la enseñanza. Y así, según la opinión común, el arte, más que la experiencia, es ciencia; porque los hombres de arte pueden enseñar, y los hombres de experiencia no.”

    Continuando con el análisis vinculado a la docencia, para lograr transmitir no solo los conocimientos, sino también esta motivación y curiosidad por el saber que mencione mas arriba, debemos ser hombres de arte más que de experiencia. Portar solo el conocimiento y no lograr transmitirlo es lo que nos estanca, en la docencia, como meros hombres de experiencia, el arte de enseñar es lo que nos permite transmitir esa curiosidad por el saber a nuestros alumnos.

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  23. Comparto la realización del cuadro propuesto..
    http://www.spiderscribe.net/app/?45bfb6911366add6cc9e28d198d222fc

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    1. Qué bueno que te animaste a usar este recurso, útil como refuerzo del aprendizaje

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  24. Todos los hombres tienen naturalmente el deseo de saber. La filosofía es superior a todas las ciencias porque se ocupa de las primeras causas de las cosas. En el ámbito de la docencia ya hemos analizado la importancia de introducir la Filosofía para lograr análisis impensados, despertar la curiosidad como motor del aprendizaje en los alumnos mediante la formulación de buenas preguntas. Esto considero implica ponerse a veces en un lugar de incomodidad, favorecer discusiones, debates, para ayudar a los alumnos a coordinar distintos puntos de vista sobre diferentes cuestiones sin necesidad que se llegue a una única conclusión y proponer distintos modos de resolver problemas, con el objeto de favorecer el aprendizaje en un mundo en el que -aún hiperabastecido de información- suelen caer en estado de apatía los jóvenes respecto del conocimiento.

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    1. Me gusta la idea de Romina de plantear la curiosidad como motor de aprendizaje. Si la curiosidad es generadora de aprendizaje, creo que se esta educando tambien al otro no solo se queda en el proceso de aprendizaje

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  25. “Es evidente que se consagraron (los primeros filósofos) a la ciencia para saber y no por miras de utilidad”
    Hoy más que nunca en un mundo tan comercial regido por las leyes del mercado, tener como objetivo una búsqueda signada no por la utilidad sino solo por el saber, es bien a contramano del mundo.
    Creo que es necesario despertar en nuestros alumnos esa búsqueda de saber cómo objetivo último. Sacar esa idea de, estudio esto pero… ¿para qué me sirve? Recuerdo bien que estando en la escuela secundaria era común preguntarle a los docentes por ejemplo: porque nos dan caligrafía si no nos sirve para nada práctico.
    Tiempo después me encuentro deseando que la curricula de hoy en día tenga más contenido, no se dejen de dar materias que aporten cultura general, que se exija un poco más a los alumnos.
    Creo que la escuela como centro de saber no tiene que perder de vista que educar es plantar cimientos para una sociedad mejor y si se lo hace en miras utilitaristas, creo que se debilita ese cimiento.

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  26. http://www.spiderscribe.net/app/?37accfd34579467a97d81bf3b6d2123e

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    1. Felicitaciones por animarte a usar este programa: Muy completo tu mapa conceptual!

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  27. "ESTA CIENTIFICAMENTE COMPROBADO" rezan muchisimos slogan publicitarios de productos variados. ¿por que a lo largo del tiempo se ha tornado "prestigioso" que halgo este "cientificamente comprobado"?. La calidad de CIENTIFICO da a cualquier conocimiento un prestigio extra, UN PLUS. Cualquier disciplina quiere llegar al estado de "CIENCIA", para ello a lo largo de la historia las distintas disciplinas se han ufanado en buscar esa cualidad, ese PLUS de ser una CIENCIA. El conocimiento cientifico (EPISTEME) se presenta como verdadero, inmutable, siempre previsible y demostrable. Por el contrario, el conocimiento vulgar no tiene ese plus que lo revaloriza. LA FILOSOFIA no ha escapado a esta busqueda y de hecho en pos de ello ha llegado a cambiar a lo largo de la historia SU PROPIO OBJETO DE STUDIO, asi, en un principio los filosofos indagaban sobre el origen de las cosas, luego sobre valores, virtudes, llegandose en la actual epoca incluso a resumir la filosofia a un estudio del lenguaje con el unico objetivo de declararla "CIENCIA". Independientemente de si tiene tal "caracter", tal "prestigio" (supuesto) o no, LA FILOSOFIA ES UNA CIENCIA QUE A LO LARGO DE LA HISTORIA a dado respuestas a multiples preguntas existenciales....Y ESO ES LO QUE IMPORTA. No podemos resumirla solo al analizis del lenguaje, o solo al analizis del origen de las cosas. LA FILOSOFIA sera la encargada de darnos el conocimiento a ceca de las preguntas de la epoca en que vivamos.

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